POR: JAVIER SANTAMARIA

No es un secreto para nadie, que este año que finaliza no tiene un balance halagüeño para la televisión colombiana, para muchos es sencillamente el comienzo del gran declive, tal y como ha acontecido en otros países que otrora reinaron en el mercado internacional y sus producciones marcaron un hito por décadas, caso concreto de México y Venezuela, países que hoy en día viven de las glorias del pasado, empecinados en sostenerse lánguidamente en el panorama televisivo, mediante la cuestionada fórmula del refrito o la adaptación ramplona de libretos y formatos extranjeros.

Aducir que hay una latente crisis de creatividad es un argumento sin fundamento alguno, pues si se recurre a la facilidad del refrito, es por simple comodidad y el traslucido temor de aventurarse con proyectos innovadores y vanguardistas.

Esa puja constante por el rating los lleva a cometer torpezas de marca mayor, generando sentidos descalabros, que de alguna manera deterioran el trabajo que por décadas se forjo con tesón y aventura, construyendo una marca reconocida a nivel mundial y es que las producciones colombianas se ganaron un espacio privilegiado en medio de los grandes titanes de la televisión hispana, dueños y señores de un mercado y un estilo añejo de producir televisión, pero pese a lo difícil de esta competencia, la calidad y la innovación abrieron una trocha propia al mercado de la televisión colombiana.

Con el cuento de las cacareadas alianzas con las grandes Televisoras Hispanas, se aplico ese refrán "Si no puedes con tu enemigo, únete a él", y que manera más práctica para reducir a ese "enemigo" pequeño, convertido en la molesta piedra en el zapato. Las famosas coproducciones de Telemundo vs RTI y CARACOL crearon un producto híbrido dizque más universal y apropiado para re conquistar los mercados del mundo, pero con un único objetivo socarrado que era aniquilar estratégicamente la esencia de la telenovela colombiana como tal, tener al enemigo pequeño reducido y a su merced.

De repente los grandes beneficiados de esta "estrategia aniquiladora" fueron una porción discreta del talento nacional, actores y actrices "prefabricados", destacados más por sus atributos físicos, que por su capacidad histriónica, pues para las televisoras hispanas la belleza se antepone al talento, solo basta ser bella o bello, poseer una figura con los cánones fijados, registro ante cámaras y capacidad para recitar un libreto, en su mayoría soplado por un apuntador , para calificar en su selecto casting. El talento les vale huevo.

Canal RCN fue más precavido y pese a tener la misma oportunidad de alianza con la competencia de TELEMUNDO, sus directivos tuvieron la cautela de no obnubilarse y mantenerse fieles a su estilo de hacer televisión, con todo y eso, este año les fue como a perro en misa ,por las improvisaciones a la hora de fijarse un plan de contingencia, a lo mejor el severo nocaut de este año 2009 les permita implementar un derrotero eficaz y apartado de los mismos patrones facilistas de competencia.

CARACOL por su parte debe contemplar muy en serio no abusar más del formato telenovela-comedia, que ya nos sabe a cacho, tanto o más que las historias narco-traquetas; el panorama creativo es muy amplio y no se puede circundar exclusivamente a lo que fijen en su sapiensa televisiva Dago García y Fernando Gaitán, es necesario un revolcón general, que tal si se empieza por reestructurar la franja triple A, si bien es cierto que la telenovela sigue siendo el producto estrella, seguido de los realities, no hay razón para que dicha franja solo ofrezca culebrones y mas culebrones, esa falta de variedad en la programación tiene la particularidad de remitir a la teleaudiencia directo a buscar opciones en la televisión paga.

El advenimiento del tercer canal va a complicar las cosas, pues los proponentes que se adjudiquen esta licencia, vienen con un precedente de guía y muy seguramente aprendiendo de los errores ajenos implementaran una programación que supla las carencias actuales, pues estúpido de su parte fuese imitar o copiar las viejas estrategias.

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